2022/06/23

Friedrich HÖLDERLIN

 Friedrich Hölderlin (Lauffen am Neckar, 20 de marzo de 1770 – Tubinga, 7 de junio de 1843) fue un poeta lírico alemán. Su poesía acoge la tradición clásica y la funde con el nuevo romanticismo.

Tal y como explican Ruiza, Fernández y Tamaro, «La obra de Hölderlin tiene en su eje central el intento de hallar el sentido y esencia de la lírica en los momentos históricos convulsos que le tocó vivir. Los juveniles Himnos (1793), en los que canta a la belleza, la libertad y el genio de la adolescencia, sufren aún la influencia de Schiller y ensalzan los «ideales de la humanidad». Las Elegías (1793), sobre todo «Grecia» y El destino», son ya un lamento por lo desaparecido e incluyen una propuesta fundamental en Hölderlin: el impulso hacia un nuevo helenismo. Hiperión (1797-1799) es un texto a mitad de camino entre la novela epistolar y la llamada ‘de iniciación‘, que comparte también las características confesionales de un diario íntimo y anticipa múltiples aspectos de la sensibilidad romántica».

Maltratado por la enfermedad mental, «en su poesía hay algo, por encima de la forma, de río incontenible, de exaltación, de aliento enardecido por un fuego mortal y propio, y puede ser quizás que ese meollo, esa substancia ya trufada por la locura, vaya abriéndose paso desde el éxtasis a la sinrazón», explica Roger Salas.

A LA ESPERANZA

Oh esperanza, amable, indulgente,
tú que no desdeñas la casa de los afligidos
y, aunque noble, como sirviente actúas
entre mortales y potencias celestes.

¿Dónde estás? Poco he vivido, mas ya alienta fría
mi noche y silencioso, como las sombras,
estoy aquí. Privado ya de cánticos
se adormece en mi pecho el corazón estremecido.

En el verde valle, allí donde la fresca fuente
de las montañas a diario mana y el hermoso
cólquico florece para mí en los días de otoño,
allí, en la calma, ¡oh clemente! Quiero

buscarte o cuando en la medianoche
la vida invisible bulle en los bosques
y sobre mí brillan esas flores
siempre alegres, las estrellas,

aparece entonces, oh tú, hija del éter,
desde el jardín de tu padre y, si no se te permite
acudir corno espíritu de la tierra, estremece,
¡oh estremece mi corazón bajo otra apariencia!


Canto del destino de Hiperión

Vagáis arriba en la luz,
en blando suelo, ¡genios felices!
brisas de Dios, radiantes,
suaves os rozan
como los dedos de la artista
las cuerdas santas.

Sin sino, como infantes
que duermen, respiran los dioses;
resplandecen
en casto capullo guardados
sus espíritus
eternamente.
Y en sus ojos beatos
brilla tranquilo
fulgor perpetuo.

Mas no nos es dado
en sitio alguno posar.
Vacilan y caen
los hombres sufrientes,
ciegos, de una
hora en la otra,
como aguas de roca
en roca lanzados,
eternamente, hacia lo incierto.

A Diotimia (1)

Ven, y el júbilo mira en redor; en céfiros suaves
          vuelan las ramas del bosque,
como agita los bucles la danza; tal en liras sonoras
          un espíritu alegre,
con la lluvia y el sol el cielo canta en la tierra;
          como en plácida lid
se oye sobre las cuerdas de fugitivas tonadas
          múltiple enjambre vibrar,
vagan sombras y luz en melodioso contraste
          sobre las cimas del monte.

Suave, con rútilas gotas el cielo acaricia
          al arroyo, su hermano,
que ya viene agitando la carga preciosa
          que hay en su corazón,
y sobre el río y el bosque...

. . . . . .  . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Y del bosque el verdor, y la imagen del cielo en la linfa
          tiembla y muere ante nos,
y de los montes en las cimas, y cabañas y rocas
         que esconde en su regazo,
las colinas que en derredor, dormidos corderos,
          y entre ramas floridas
como en suave lana, se abrevan en fuentes del bosque,
         refrescantes y claras,
y los valles brumosos, sus simientes y flores
         y los jardines, todo
cerca y lejos se esfuma, se esfuma en gayo tumulto
         y se va con el sol.

Pero el rumor de las olas del cielo ya se ha extinguido
          y más puros y jóvenes.
surgen del baño la tierra y sus hijos beatos.
          vivo y alegre
brilla el verde del soto, las áureas flores rutilan,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
blanco, tal el rebaño que al río empuja el pastor.

Eleusis

(fragmento del poema que le dedicara Hegel a Hölderlin)

Y tu imagen, querido, se presenta ante mí; tu imagen

y el placer de los días que han huido, aunque pronto los borra

la dulce espera de volver a vernos...

Se me presenta la escena del abrazo

anhelado, fogoso; más tarde las preguntas, el interrogatorio

más profundo, recíproco,

tras cuanto en actitud, expresión y carácter

el tiempo haya cambiado en el amigo... placer de la certeza

de hallar más firme, más madura aún la lealtad de la vieja alianza, alianza

sin sellos ni promesas,

de vivir solamente por la libre verdad

Anna AKHMATOVA



Anna Andréievna Gorenko nació el 23 de junio de 1889 en un pueblo cercano a Odessa, hija de una noble familia de origen tártaro, Ajmat, de la cual tomó el apellido por el que la conocemos. Estudió latín, historia y literatura en Kiev y en San Petersburgo. Allí se casó con Nikolái Gumiliov en 1910, promotor del acmeísmo, corriente poética que se sumaba al renacimiento intelectual de Rusia a principios del siglo XX. Los acmeístas rompían con el simbolismo, de carácter metafórico, y restablecían el valor semántico de las palabras.
En esta línea Anna publica en 1912 su primer libro de poemas titulado La tarde. En ese mismo año nace su único hijo, Levy conoce a Modigliani, que influiría en su perspectiva artística.
Estos primeros escritos parecen intuir la gran soledad en la que se verá sumergida años más tarde, tras las trágicas consecuencias de la revolución rusa de 1917. En 1921 su marido fue acusado de conspiración y fusilado. Más tarde, su hijo será también arrestado y deportado a Siberia. Y, por último, su amigo e historiador de arte, Nikolái Punin, moriría de agotamiento en un campo de concentración en 1938.
Los poemas de Anna se prohibieron, fue acusada de traición y deportada. Por temor a que fusilaran a su hijo quemó todos sus papeles personales. En 1944 pudo regresar a Leningrado con su hijo, ciudad devastada tras el asedio nazi. En 1945 el joven intelectual británico Isaiah Berlin quiso visitarla antes de regresar a Londres. Ese encuentro se prolongó durante veinte horas donde Anna le leyó sus poemas y se sinceró con él, pero esto tuvo trágicas consecuencias ya que su hijo volvió a ser encarcelado durante diez años. Esta vez la escritora se negó a silenciar su voz y siguió adelante con su poemario más importante, Réquiem, ahí explica que en aquella Unión Soviética los únicos que estaban en paz eran los difuntos y que los vivos pasaban su vida yendo de un campo de concentración a otro.
El libro fue publicado sin su consentimiento en Múnich, en 1963.
Al año siguiente viaja a Taormina (Italia), donde recibe el Premio Internacional de Poesía y en 1965 es nombrada doctor honoris causa por la Universidad de Oxford. Viaja a Gran Bretaña con escala en París y se publica en Moscú El correr del tiempo (1909-1965), un balance incompleto (y censurado) de su obra.
En 1966 Anna muere de un infarto en un sanatorio de las afueras de Moscú y es enterrada en Komarovo. Su obra, traducida a un sinnúmero de lenguas, solo aparecerá íntegra en Rusia en 1990.


 La musa

Cuando en la noche oscura espero su llegada,
Se me antoja que todo pende de un hilo.
¿Qué valen los honores, la libertad incluso,
cuando ella acude presta y toca el caramillo?
Mira, ¡ahí viene! Ella se echa a un lado el velo
Y se me queda mirando larga y fijamente. Yo digo:
«¿Has sido tú la que le dictó a Dante las páginas sobre el infierno?»
Y ella responde: «Yo soy aquella.»

AITZINSOLAS GISA

 

         Jezhov-en urte beldurgarrietan, hamazazpi hilabetez, Leningradeko kartzelen aitzineko ilaretan hartu nuen itxaron lekua. Egun batez, inork «ezagutu» egin ninduen. Une hartan, nire atzean zen emakume ezpain urdindu bat, bistan zenez nire izena inoiz entzun gabea, bizi ohi genuen loalditik jalgi eta belarrira xuxurlatu zidan (han denok mintzatzen ginen ahapetik):

         —Eta zuk, hau deskribatzen ahal duzu?

         Eta nik:

         —Bai, ahal dut.

         Orduan, irribarre moduko zerbait irristatu zen inoiz aurpegi izandako hartan.

 

1957ko apirilaren lehena,
Leningrad

 ESKAINTZA 

 

Pena horretan dira mendiak makurtu,

horra ibai burgoia isurtzen ez dena,

kartzelen harresiak ezin dira urtu,

«presoen ziegak» soilik zaizkie agertu,

hantxe lurperatzen da hilkorra den pena.

 

Norentzat den haizexka arinen ufada,

norentzat ekiaren ilunabar txera,

andreok ez dakigu, beti hemen gara,

soldadu pauso latza dantzugun bakarra

eta kartzela giltzen kirrinka minbera.

 

Goizalbako mezara lez ginen esnatzen,

abiatu ginen hiri basa bihurtuan,

elkarren hilotz ginen elkarrekin batzen,

ekia beheitituta Neva zen itzaltzen,

esperantzazko kantu urrun agurtuan.

 

Sententzia... malkoak kolpetik jario,

besteengandik alde egin du andreak,

bihotza erauzita mindura medio,

gibeletik gorputza eraitsi bailion,

baina aurrerantz doa... ahul... bakarrean.

 

Non dira nire orduko patu partaideak,

infernu biluziko biurte hartakoak?

Nora ditu siberiar izotzezko haizeak?

Ilargi diskoan non amets emaileak?

Zuentzat nire gaurko agur gisakoak.


Dedicatoria

Las montañas se doblan ante tamaña pena
Y el gigantesco río queda inerte.
Pero fuertes cerrojos tiene la condena,
Detrás de ellos sólo «mazmorras de la trena»
Y una melancolía que es la muerte.

Para quién sopla la brisa ligera,
Para quién es el deleite del ocaso –
Nosotras no sabemos, las mismas por doquiera,
Sólo oímos el odioso chirriar de llaves carceleras
Y del soldado el pesado paso.

Nos levantamos como para la misa de madrugada,
Caminábamos por la ciudad incierta,
Para encontrar una a la otra, muerta, inanimada,
Bajo el sol o la niebla del Neva más cerrada,
Mas la esperanza a lo lejos canta cierta…

La sentencia… y las lágrimas brotan de repente,
Ya de todo separada,
Como arrancan la vida al corazón, dolorosamente,
Como si hacia atrás la derribaran brutalmente,
Pero marcha… vacila… aislada…

¿Dónde están ahora aquellas compañeras del azar,
De mis años de infierno desnudo?
¿En la borrasca siberiana cuál es su soñar,
Qué imaginan en el círculo lunar?
A vosotras os envío mi adiós y mi saludo

Para muchos

Soy vuestra voz, calor de vuestro aliento,
El reflejo de todos vuestros rostros,
Es inútil el batir del ala inútil:
Estaré con vosotros hasta el mismo final.

Y por eso me amáis ávidamente,
Con todos mis pecados y flaquezas,
Y por eso me entregasteis sin mirar
Al mejor de todos vuestros hijos,
Y por eso no me preguntasteis
Por ese hijo ni una sola vez,
Y llenásteis con el humo de alabanzas
Mi casa ya vacía para siempre.
Y dicen que más estrechamente ya no es posible unirse
Y que más irreversiblemente ya no se puede amar…
Como la sombra quiere separarse del cuerpo,
Como la carne quiere separarse del alma,
Así deseo yo que me olvidéis vosotros.

Tú me has inventado

Tú me has inventado. No existe en el mundo
alguien así. No podría existir.
Ni los médicos curan ni los poetas alivian,
la sombra de un fantasma te perturba día y noche.
Nos encontramos en un año monstruoso,
cuando las fuerzas del mundo se habían agotado,
todo estaba marchito y enlutado por la desgracia,
y solo las tumbas eran frescas.
El talud del Nevá, sin faroles, era negro azabache.
La noche sorda se erguía alrededor, como un muro.
¡Entonces mi voz te llamó!
¡Qué hice! Yo misma aún no lo entiendo.
Y tú llegaste a mí como una estrella conocida,
huyendo del trágico otoño,
hacia aquella casa desolada para siempre,
de donde salió una bandada de poemas incinerados.

2022/06/22

Jean Joseph Rabéarivelo


Jean-Joseph Rabearivelo (Antananarivo, 1901–1937) es el escritor más importante de Madagascar y uno de los autores africanos francófonos más reputados y universales. Además de en malgache y en francés, Rabearivelo escribió poesía en español, décadas antes de que naciera la literatura ecuatoguineana. Por ello, podemos considerarlo el primer escritor contemporáneo en lengua española del África subsahariana. Tradujo a Góngora al idioma malgache, por lo que fue también el primer traductor de textos literarios españoles a una lengua vernácula africana.
 




Un pájaro sin color y sin nombre

replegó sus alas

y lastimó el único ojo del cielo.

Se posa sobre un árbol sin tronco,

cubierto de hojas

que ningún viento hace temblar

y cuyos frutos no se recogen con los ojos abiertos.

¿Qué es lo que cobija?

Cuando vuelva a volar,

serán gallos los que saldrán:

gallos de todos los pueblos

que habrán vencido y dispersado

a aquellos que cantan en los sueños

y que se alimentan de los astros.



LEER

No hagáis ruido, no habléis:

van a explorar un bosque los ojos, el corazón,

el espíritu, los sueños… 

Bosque secreto aunque palpable:

Bosque. 

Bosque rumoroso de silencio,

bosque del que se ha evadido el pájaro que se caza a lazo,

el pájaro que se caza a lazo y al que haremos cantar

o al que haremos llorar.

Al que haremos cantar, al que haremos llorar

el lugar de su eclosión.

Bosque. Pájaro.

Bosque secreto, pájaro oculto

en vuestras manos. 

 

EL POEMA

 

Palabras para el canto, dices, palabras para el canto,

oh lengua de mis muertos,

palabras para el canto, para designar

las ideas que el espíritu concibió hace ya tiempo

y que al fin nacen y crecen

teniendo vocablos por mantillas—

vocablos pesados, cargados aún con la imprecisión del alfabeto,

y que aún no pueden bailar con el vocabulario

pues aún no son tan ágiles y flexibles como las frases ordenadas,

pero que cantan ya en los labios

igual que un enjambre de libélulas azules

en la orilla de un río saluda al atardecer.

 

Palabras para el canto, dices, palabras para el canto,

palabras para el canto, para designar

el frágil eco del canto interior

que se amplifica y resuena

intentando hechizar el silencio del libro

y las landas de la memoria,

a las riberas desiertas de los labios

y la angustia de los corazones.

Y las palabras se vuelven cada vez más vivas, más tenues,

esas palabras que, según tú, iban en busca del Canto;

pero también se vuelven cada vez más fluidas

y semejantes a esa brisa que viene de las palmeras lejanas

a morir en las cimas altivas.

Se vuelven más que cantos,

se vuelven ellas mismas—lo que siempre han sido

hasta ahora, en realidad.

Y yo quisiera cambiar, quisiera rectificar

y decir:

cantos en buscas de palabras

para poblar el silencio del libro

y plantar las landas de la memoria,

o para sembrar flores en las riberas desiertas de los labios

y liberar los corazones,

oh lengua de mis muertos

que te modulas en los labios de un vivo

como las lianas que florean las tumbas.


 

TU OBRA

 

“Te has pasado la vida escuchando cantos,

tú mismo no has hecho otra cosa que cantar;

no has escuchado hablar a los hombres,

ni tampoco tú has hablado jamás.

 

¿Qué libros has leído,

aparte de los que conservan la voz de las mujeres

y de las cosas irreales?

 

Has cantado, sí, pero no has hablado

no has interrogado al corazón de las cosas,

así que no puedes conocerlas”

dicen los oradores y los escribas

que se burlan al verte magnificar

el milagro cotidiano del mar y del cielo.

 

Pero tú sigues cantando

y te asombras al pensar en el estrave

que busca una ruta sin trazar

sobre el agua en calma

y navega hacia golfos desconocidos.

Te asombras al seguir con la mirada a ese pájaro

que no se extravía en el desierto celeste

y reencuentra en medio del viento

las sendas que conducen al bosque natal.

2022/06/14

Salvatore QUASIMODO

 (Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968) Poeta y ensayista italiano que en sus inicios se afirmó como uno de los exponentes más significativos del hermetismo, para más tarde crear un lenguaje poético muy personal con el que profundizó en la infelicidad humana a través de un clima evocador de viejos mitos.

Después de realizar estudios técnicos en Messina, con dieciocho años se trasladó a Roma para inscribirse en ingeniería, pero, atraído por la literatura, abandonó pronto la carrera universitaria. Mientras estudiaba por sí mismo las lenguas latina y griega, ejerció trabajos tan distintos como dependiente, contable o diseñador técnico.

En 1929 se trasladó a Florencia, donde su cuñado Elio Vittorini lo introdujo en los círculos literarios y le presentó a Eugenio Montale, que enseguida intuyó sus dotes. Allí empezó a colaborar en la revista Solaria y a publicar sus primeras colecciones de poesía. Más tarde se trasladó a Milán, donde inició su actividad editorial como ayudante de Cesare Zavattini, quien también le facilitó su incorporación a la redacción de la revista Tempo.

En 1939 fue nombrado, por méritos propios, profesor de literatura italiana del conservatorio Giuseppe Verdi. Entre los numerosos premios que recibió destacan el San Babila en 1950, el Etna-Taormina junto a Dylan Thomas en 1958 y, sobre todo, el Nobel de Literatura en 1959.

ESPEJO

Y aquí sobre el tronco
se rompen las gemas:
un verde recien hecho de la hierba
donde el corazón reposa:
el tronco parecía ya muerto,
inclinado sobre el pantano.
Es todo lo que sé del milagro;
y es aquella agua de las nubes
que hoy se refleja en las charcas
el pedazo mas azul del cielo,
aquel verde que parte la corteza
a pesar de que esta noche no estaba.

Otoño
  
Otoño manso, yo me poseo 
e inclino a tus aguas por beber el cielo, 
fuga suave de árboles y abismos. 
  
Aspera pena de nacer 
me encuentra a tí unido; 
y en tí me desgarro y resano 
  
pobre cosa caída 
que la tierra recoge

Giacomo LEOPARDI

Poeta italiano nacido en Recanati, Las Marcas, en 1798.Primogénito del conde Monaldo y de la marquesa Adelaida Antici, recibió una educación rígida y conservadora a pesar de su enorme fragilidad física. Desde muy pequeño aprovechó la extensa biblioteca de su padre para adquirir una vasta cultura que lo convirtió en un gran poeta y ensayista. Su primera publicación, "Al pie del monumento de Dante" en 1819, fue seguida por obras de carácter romántico y melancólico entre las que se destacan "Cantos" en 1824 a 1835, "Misceláneas" en 1832, "Opúsculos morales" en 1827, y "Zibaldone" en 1832. Su inestabilidad emocional y los repetidos fracasos sentimentales, lo llevaron a viajar por diferentes ciudades italianas hasta radicarse en Nápoles, donde falleció en 1837.

El infinito

 

Siempre caro me fue este yermo monte

y este cercado, el cual de tantas partes

del último horizonte ver me niega

Mas sentado, y mirando interminables

espacios más allá, y sobrehumanos

silencios, y una quietud profundísima

mi pensamiento finge, y por muy poco

el corazón se espanta. Y como el viento,

al que oigo susurrar entre estos árboles,

comparo a aquel infinito silencio

con esta voz: y medito en lo eterno,

en muertas estaciones, y en la viva

y presente, sonorosa. Así, en esta

inmensidad se anega el pensamiento:

y me es dulce el naufragio en este mar.

Borges por Borges.

Jorge Luis, BORGES

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899. Desde muy temprano, desarrolló afición por la lectura y fue adquiriendo una gran erudición por influencia familiar. Gracias a una abuela paterna inglesa, su alfabetización fue bilingüe. A los 4 años ya sabía leer y escribir, y a los 10 ya había escrito su primer relato y publicado en un periódico local la traducción al español de un cuento de Oscar Wilde.

Jorge Luis Borges JovenEn busca de un tratamiento para la progresiva ceguera de su padre, en 1914 la familia se instaló en Ginebra, Suiza, donde Jorge Luis Borges cursó el bachillerato. En 1919 se trasladó a España, donde entró en contacto con el movimiento ultraísta y colaboró con poemas y crítica literaria en diversas revistas. Dos años después, regresó a Buenos Aires y participó activamente de la vida cultural de la ciudad, fundando con otros importantes escritores la revista «Proa». En 1923, lanzó su primer libro de poemas, «Fervor de Buenos Aires». Tras varias publicaciones, la consagración llegó en 1935 con su primer libro de cuentos, «Historia Universal de la Infamia».Para garantizar su subsistencia, trabajó como bibliotecario en Buenos Aires de 1938 a 1946. Sin embargo, en ese último año Juan Domingo Perón asumió la presidencia de Argentina. Como Borges se oponía enérgicamente al peronismo, se sintió obligado a renunciar y pasó a trabajar durante varios años como profesor de literatura inglesa y como conferencista itinerante. Con la caída del régimen peronista en 1955, Jorge Luis Borges fue nombrado director de la Biblioteca Nacional.

Durante esos años, el escritor inauguró el universo fantástico de sus narrativas, incluyendo dos de sus libros de cuentos más reconocidos, «Ficciones» (1944) y «El Aleph» (1949). También escribió diversos libros en coautoría con el amigo Adolfo Bioy Casares y con varios otros colegas. Desde adolescente, Borges comenzó a padecer la misma enfermedad que su padre, sufriendo una pérdida casi completa de su visión en 1955. Siguió adelante dictando palabras, primero a su madre y luego a su alumna, asistente personal, amiga y finalmente esposa, María Kodama. Empezó a publicar libros bajo esa modalidad, sin nunca perder el oficio o la magia. Borges recibió importantes distinciones de las más prestigiosas universidades y de varios gobiernos extranjeros, además de numerosos premios, entre ellos el Formentor, en 1961 (con Samuel Beckett), y el Miguel de Cervantes, en 1979. Por una u otra razón, el Premio Nobel siempre se le fue negado.

Jorge Luis Borges pasó sus últimos días viajando por el mundo al lado de María Kodama. Vino a fallecer el 14 de junio de 1986 en Ginebra, ciudad de su primera juventud, sin haber dejado hijos. La viuda de Borges es, desde entonces, la mayor divulgadora nacional e internacional de la obra del célebre escritor.

La rosa

La rosa,
la inmarcesible rosa que no canto,
la que es peso y fragancia,
la del negro jardín en la alta noche,
la de cualquier jardín y cualquier tarde,
la rosa que resurge de la tenue
ceniza por el arte de la alquimia,
la rosa de los persas y de Ariosto,
la que siempre está sola,
la que siempre es la rosa de las rosas,
la joven flor platónica,
la ardiente y ciega rosa que no canto,
la rosa inalcanzable. 

Al espejo
¿Por qué persistes, incesante espejo?

¿Por qué duplicas, misterioso hermano,
el menor movimiento de mi mano?
¿Por qué en la sombra el súbito reflejo?

Eres el otro yo de que habla el griego
y acechas desde siempre. En la tersura
del agua incierta o del cristal que dura
me buscas y es inútil estar ciego.

El hecho de no verte y de saberte
te agrega horror, cosa de magia que osas
multiplicar la cifra de las cosas

que somos y que abarcan nuestra suerte.
Cuando esté muerto, copiarás a otro
y luego a otro, a otro, a otro, a otro...

2022/06/06

Federico GARCIA LORCA

Federico García Lorca nació el 5 de junio de 1898 en FuenteVaqueros, Granada, en el seno de una familia acomodada. Hijo de Federico García Rodríguez, propietario agrícola, casado en segundas nupcias con Vicenta Lorca, una maestra en excedencia. Fue el mayor de cinco hermanos, aunque el segundo murió a los dos años víctima de una pulmonía. Sus hermanos fueron Francisco, Concepción e Isabel. Federico García Lorca fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca. De pequeño sufrió una enfermedad y problemas físicos que le impedían correr o jugar con los amigos, se dice no aprendió a andar hasta los cuatro años.
En 1909 su familia se trasladó a Granada e ingresó en el Colegio del Sagrado Corazón. Cursó estudios de bachillerato, Filosofía y Letras, Derecho y Música en su ciudad natal y, entre 1919 y 1928, vivió en la Residencia de Estudiantes, de Madrid donde conoció al pintor Salvador Dalí, al cineasta Luis Buñuel y al poeta Rafael Alberti, entre otros. En 1918 publicó su primer libro, "Impresiones y paisajes" y en 1920, se estrenó su primer drama, "El maleficio de la mariposa", en el Teatro Eslava de Madrid.Generación del 27 Adscrito a uno de los grupos más influyentes en la literatura española: la generación del 27. El término parte de la fecha de diciembre de 1927, al reunirse varios poetas españoles en Sevilla,para conmemorar los trescientos años de la muerte de Luis de Góngora. Sus principales integrantes fueron: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Luis Cernuda y Rafael Alberti. Se ha llamado también Edad de Plata de las letras españolas. Poemas Sus primeros poemas aparecen en Libro de poemas, de 1921. Un año después organizó con el compositor Manuel de Falla, el primer festival de cante jondo, y ese mismo año escribió precisamente el Poema del cante jondo, aunque no lo publicaría hasta 1931. El Primer romancero gitano, de 1928, es un ejemplo de poesía compuesta a partir de materiales populares.Poeta en Nueva York, lo escribió entre 1929 y 1930, pero que no se publicó hasta 1940, editó Bergamín por vez primera, en México. Tierra y Luna lo acabó en 1934, aunque se publicó póstumamente.Posteriormente apareció su Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de 1935, elegía compuesta al morir del torero. Seis poemas galegos, aparece el mismo año. Teatro Entre sus farsas, escritas de 1921 a 1928, destacan Tragicomedia de don Cristóbal y Retablillo de don Cristóbal, piezas de guiñol, y La zapatera prodigiosa, obra de ambiente andaluz. También, Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. De 1930 y 1931 son los dramas El público y Así que pasen cinco años, obras complejas con influencia del psicoanálisis. Dos tragedias rurales son Bodas de sangre, de 1933, y Yerma, de 1934. En Doña Rosita la soltera, de 1935, aborda el problema de la solterona, que también aparece en La casa de Bernarda Alba, concluida en junio de 1936, y que la crítica suele considerar la obra fundamental de Lorca. Al comienzo de su carrera Federico García Lorca también había escrito dos dramas modernistas, El maleficio de la mariposa (1920) y Mariana Pineda (1927). En el año 1925 pasó la Semana Santa en Cadaqués con Salvador Dalí y su familia y escribió "El Paseo de Buster Keaton". En 1929, viajó a la ciudad de Nueva York, experiencia que lo marcará profundamente. En 1933 se trasladó a la Argentina donde dirigió representaciones de sus obras en Buenos Aires. En este mismo año, publicó "Oda a Walt Whitman" en México. Cuando regresó a España escribió obras teatrales y fue director del teatro universitario La Barraca. Sus posiciones antifascistas y su fama le convirtieron en una víctima fatal de la Guerra Civil española. El 9 de agosto se refugió en la casa de su amigo el poeta Luis Rosales en Granada. La guardia civil lo detiene el 16 de agosto. Fusilaron a Federico García Lorca el 19 de agosto y lo enterraron en una fosa común en un olivar cerca de Viznár.

2022/06/02

Anthony de MELLO

 

Anthony de Mello, biografía de un referente de la psicología espiritual

Anthony de Mello fue un sacerdote jesuita indio, guía espiritual y psicoterapeuta que alcanzó una notable fama por sus libros, sus conferencias y singular personalidad. Fue una figura incómoda para muchos e inspiradora para otros. Se acercó a todas las religiones para ensalzar lo más bello e interesante de cada una, dándonos, a su vez, valiosos consejos sobre crecimiento personal.

Su enfoque fue siempre vital, único y efectista. En libros como Redescubrir su vida, la que sería su última obra, nos señala que todas las personas llegamos al mundo siendo felices. Sin embargo, poco a poco derivamos en esas cárceles personales de sufrimiento donde dejar de ser conscientes de nuestro potencial. Los propios pensamientos, señala, son siempre nuestros peores enemigos.

Por otro lado, algo que De Mello invocaba era la necesidad de aceptar nuestra naturaleza espiritual. Él aceptaba absolutamente todas las creencias religiosas, en todas se sentía cómodas y las consideraba su hogar. Su enfoque, a menudo, panteísta, fue algo que no gustó demasiado a la Iglesia Católica. De hecho, sus enseñanzas fueron prohibidas durante el periodo del papa Ratsinger. No obstante, esta prohibición sería levantada más tarde.