2022/06/14

Salvatore QUASIMODO

 (Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968) Poeta y ensayista italiano que en sus inicios se afirmó como uno de los exponentes más significativos del hermetismo, para más tarde crear un lenguaje poético muy personal con el que profundizó en la infelicidad humana a través de un clima evocador de viejos mitos.

Después de realizar estudios técnicos en Messina, con dieciocho años se trasladó a Roma para inscribirse en ingeniería, pero, atraído por la literatura, abandonó pronto la carrera universitaria. Mientras estudiaba por sí mismo las lenguas latina y griega, ejerció trabajos tan distintos como dependiente, contable o diseñador técnico.

En 1929 se trasladó a Florencia, donde su cuñado Elio Vittorini lo introdujo en los círculos literarios y le presentó a Eugenio Montale, que enseguida intuyó sus dotes. Allí empezó a colaborar en la revista Solaria y a publicar sus primeras colecciones de poesía. Más tarde se trasladó a Milán, donde inició su actividad editorial como ayudante de Cesare Zavattini, quien también le facilitó su incorporación a la redacción de la revista Tempo.

En 1939 fue nombrado, por méritos propios, profesor de literatura italiana del conservatorio Giuseppe Verdi. Entre los numerosos premios que recibió destacan el San Babila en 1950, el Etna-Taormina junto a Dylan Thomas en 1958 y, sobre todo, el Nobel de Literatura en 1959.

ESPEJO

Y aquí sobre el tronco
se rompen las gemas:
un verde recien hecho de la hierba
donde el corazón reposa:
el tronco parecía ya muerto,
inclinado sobre el pantano.
Es todo lo que sé del milagro;
y es aquella agua de las nubes
que hoy se refleja en las charcas
el pedazo mas azul del cielo,
aquel verde que parte la corteza
a pesar de que esta noche no estaba.

Otoño
  
Otoño manso, yo me poseo 
e inclino a tus aguas por beber el cielo, 
fuga suave de árboles y abismos. 
  
Aspera pena de nacer 
me encuentra a tí unido; 
y en tí me desgarro y resano 
  
pobre cosa caída 
que la tierra recoge

Giacomo LEOPARDI

Poeta italiano nacido en Recanati, Las Marcas, en 1798.Primogénito del conde Monaldo y de la marquesa Adelaida Antici, recibió una educación rígida y conservadora a pesar de su enorme fragilidad física. Desde muy pequeño aprovechó la extensa biblioteca de su padre para adquirir una vasta cultura que lo convirtió en un gran poeta y ensayista. Su primera publicación, "Al pie del monumento de Dante" en 1819, fue seguida por obras de carácter romántico y melancólico entre las que se destacan "Cantos" en 1824 a 1835, "Misceláneas" en 1832, "Opúsculos morales" en 1827, y "Zibaldone" en 1832. Su inestabilidad emocional y los repetidos fracasos sentimentales, lo llevaron a viajar por diferentes ciudades italianas hasta radicarse en Nápoles, donde falleció en 1837.

El infinito

 

Siempre caro me fue este yermo monte

y este cercado, el cual de tantas partes

del último horizonte ver me niega

Mas sentado, y mirando interminables

espacios más allá, y sobrehumanos

silencios, y una quietud profundísima

mi pensamiento finge, y por muy poco

el corazón se espanta. Y como el viento,

al que oigo susurrar entre estos árboles,

comparo a aquel infinito silencio

con esta voz: y medito en lo eterno,

en muertas estaciones, y en la viva

y presente, sonorosa. Así, en esta

inmensidad se anega el pensamiento:

y me es dulce el naufragio en este mar.

Borges por Borges.

Jorge Luis, BORGES

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899. Desde muy temprano, desarrolló afición por la lectura y fue adquiriendo una gran erudición por influencia familiar. Gracias a una abuela paterna inglesa, su alfabetización fue bilingüe. A los 4 años ya sabía leer y escribir, y a los 10 ya había escrito su primer relato y publicado en un periódico local la traducción al español de un cuento de Oscar Wilde.

Jorge Luis Borges JovenEn busca de un tratamiento para la progresiva ceguera de su padre, en 1914 la familia se instaló en Ginebra, Suiza, donde Jorge Luis Borges cursó el bachillerato. En 1919 se trasladó a España, donde entró en contacto con el movimiento ultraísta y colaboró con poemas y crítica literaria en diversas revistas. Dos años después, regresó a Buenos Aires y participó activamente de la vida cultural de la ciudad, fundando con otros importantes escritores la revista «Proa». En 1923, lanzó su primer libro de poemas, «Fervor de Buenos Aires». Tras varias publicaciones, la consagración llegó en 1935 con su primer libro de cuentos, «Historia Universal de la Infamia».Para garantizar su subsistencia, trabajó como bibliotecario en Buenos Aires de 1938 a 1946. Sin embargo, en ese último año Juan Domingo Perón asumió la presidencia de Argentina. Como Borges se oponía enérgicamente al peronismo, se sintió obligado a renunciar y pasó a trabajar durante varios años como profesor de literatura inglesa y como conferencista itinerante. Con la caída del régimen peronista en 1955, Jorge Luis Borges fue nombrado director de la Biblioteca Nacional.

Durante esos años, el escritor inauguró el universo fantástico de sus narrativas, incluyendo dos de sus libros de cuentos más reconocidos, «Ficciones» (1944) y «El Aleph» (1949). También escribió diversos libros en coautoría con el amigo Adolfo Bioy Casares y con varios otros colegas. Desde adolescente, Borges comenzó a padecer la misma enfermedad que su padre, sufriendo una pérdida casi completa de su visión en 1955. Siguió adelante dictando palabras, primero a su madre y luego a su alumna, asistente personal, amiga y finalmente esposa, María Kodama. Empezó a publicar libros bajo esa modalidad, sin nunca perder el oficio o la magia. Borges recibió importantes distinciones de las más prestigiosas universidades y de varios gobiernos extranjeros, además de numerosos premios, entre ellos el Formentor, en 1961 (con Samuel Beckett), y el Miguel de Cervantes, en 1979. Por una u otra razón, el Premio Nobel siempre se le fue negado.

Jorge Luis Borges pasó sus últimos días viajando por el mundo al lado de María Kodama. Vino a fallecer el 14 de junio de 1986 en Ginebra, ciudad de su primera juventud, sin haber dejado hijos. La viuda de Borges es, desde entonces, la mayor divulgadora nacional e internacional de la obra del célebre escritor.

La rosa

La rosa,
la inmarcesible rosa que no canto,
la que es peso y fragancia,
la del negro jardín en la alta noche,
la de cualquier jardín y cualquier tarde,
la rosa que resurge de la tenue
ceniza por el arte de la alquimia,
la rosa de los persas y de Ariosto,
la que siempre está sola,
la que siempre es la rosa de las rosas,
la joven flor platónica,
la ardiente y ciega rosa que no canto,
la rosa inalcanzable. 

Al espejo
¿Por qué persistes, incesante espejo?

¿Por qué duplicas, misterioso hermano,
el menor movimiento de mi mano?
¿Por qué en la sombra el súbito reflejo?

Eres el otro yo de que habla el griego
y acechas desde siempre. En la tersura
del agua incierta o del cristal que dura
me buscas y es inútil estar ciego.

El hecho de no verte y de saberte
te agrega horror, cosa de magia que osas
multiplicar la cifra de las cosas

que somos y que abarcan nuestra suerte.
Cuando esté muerto, copiarás a otro
y luego a otro, a otro, a otro, a otro...

2022/06/06

Federico GARCIA LORCA

Federico García Lorca nació el 5 de junio de 1898 en FuenteVaqueros, Granada, en el seno de una familia acomodada. Hijo de Federico García Rodríguez, propietario agrícola, casado en segundas nupcias con Vicenta Lorca, una maestra en excedencia. Fue el mayor de cinco hermanos, aunque el segundo murió a los dos años víctima de una pulmonía. Sus hermanos fueron Francisco, Concepción e Isabel. Federico García Lorca fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca. De pequeño sufrió una enfermedad y problemas físicos que le impedían correr o jugar con los amigos, se dice no aprendió a andar hasta los cuatro años.
En 1909 su familia se trasladó a Granada e ingresó en el Colegio del Sagrado Corazón. Cursó estudios de bachillerato, Filosofía y Letras, Derecho y Música en su ciudad natal y, entre 1919 y 1928, vivió en la Residencia de Estudiantes, de Madrid donde conoció al pintor Salvador Dalí, al cineasta Luis Buñuel y al poeta Rafael Alberti, entre otros. En 1918 publicó su primer libro, "Impresiones y paisajes" y en 1920, se estrenó su primer drama, "El maleficio de la mariposa", en el Teatro Eslava de Madrid.Generación del 27 Adscrito a uno de los grupos más influyentes en la literatura española: la generación del 27. El término parte de la fecha de diciembre de 1927, al reunirse varios poetas españoles en Sevilla,para conmemorar los trescientos años de la muerte de Luis de Góngora. Sus principales integrantes fueron: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Luis Cernuda y Rafael Alberti. Se ha llamado también Edad de Plata de las letras españolas. Poemas Sus primeros poemas aparecen en Libro de poemas, de 1921. Un año después organizó con el compositor Manuel de Falla, el primer festival de cante jondo, y ese mismo año escribió precisamente el Poema del cante jondo, aunque no lo publicaría hasta 1931. El Primer romancero gitano, de 1928, es un ejemplo de poesía compuesta a partir de materiales populares.Poeta en Nueva York, lo escribió entre 1929 y 1930, pero que no se publicó hasta 1940, editó Bergamín por vez primera, en México. Tierra y Luna lo acabó en 1934, aunque se publicó póstumamente.Posteriormente apareció su Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de 1935, elegía compuesta al morir del torero. Seis poemas galegos, aparece el mismo año. Teatro Entre sus farsas, escritas de 1921 a 1928, destacan Tragicomedia de don Cristóbal y Retablillo de don Cristóbal, piezas de guiñol, y La zapatera prodigiosa, obra de ambiente andaluz. También, Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. De 1930 y 1931 son los dramas El público y Así que pasen cinco años, obras complejas con influencia del psicoanálisis. Dos tragedias rurales son Bodas de sangre, de 1933, y Yerma, de 1934. En Doña Rosita la soltera, de 1935, aborda el problema de la solterona, que también aparece en La casa de Bernarda Alba, concluida en junio de 1936, y que la crítica suele considerar la obra fundamental de Lorca. Al comienzo de su carrera Federico García Lorca también había escrito dos dramas modernistas, El maleficio de la mariposa (1920) y Mariana Pineda (1927). En el año 1925 pasó la Semana Santa en Cadaqués con Salvador Dalí y su familia y escribió "El Paseo de Buster Keaton". En 1929, viajó a la ciudad de Nueva York, experiencia que lo marcará profundamente. En 1933 se trasladó a la Argentina donde dirigió representaciones de sus obras en Buenos Aires. En este mismo año, publicó "Oda a Walt Whitman" en México. Cuando regresó a España escribió obras teatrales y fue director del teatro universitario La Barraca. Sus posiciones antifascistas y su fama le convirtieron en una víctima fatal de la Guerra Civil española. El 9 de agosto se refugió en la casa de su amigo el poeta Luis Rosales en Granada. La guardia civil lo detiene el 16 de agosto. Fusilaron a Federico García Lorca el 19 de agosto y lo enterraron en una fosa común en un olivar cerca de Viznár.

2022/06/02

Anthony de MELLO

 

Anthony de Mello, biografía de un referente de la psicología espiritual

Anthony de Mello fue un sacerdote jesuita indio, guía espiritual y psicoterapeuta que alcanzó una notable fama por sus libros, sus conferencias y singular personalidad. Fue una figura incómoda para muchos e inspiradora para otros. Se acercó a todas las religiones para ensalzar lo más bello e interesante de cada una, dándonos, a su vez, valiosos consejos sobre crecimiento personal.

Su enfoque fue siempre vital, único y efectista. En libros como Redescubrir su vida, la que sería su última obra, nos señala que todas las personas llegamos al mundo siendo felices. Sin embargo, poco a poco derivamos en esas cárceles personales de sufrimiento donde dejar de ser conscientes de nuestro potencial. Los propios pensamientos, señala, son siempre nuestros peores enemigos.

Por otro lado, algo que De Mello invocaba era la necesidad de aceptar nuestra naturaleza espiritual. Él aceptaba absolutamente todas las creencias religiosas, en todas se sentía cómodas y las consideraba su hogar. Su enfoque, a menudo, panteísta, fue algo que no gustó demasiado a la Iglesia Católica. De hecho, sus enseñanzas fueron prohibidas durante el periodo del papa Ratsinger. No obstante, esta prohibición sería levantada más tarde.


2022/05/31

Claudio Naranjo - El Amor (Parte I)

Jose Maria ALVAREZ

 José María Álvarez Alonso-Hinojal (Cartagena, 31 de mayo de 1942). Escritor y traductor español.

Es licenciado en Filosofía y Letras, especialidad de Geografía e Historia.

En su juventud promueve diferentes actividades culturales de ámbito local que le sirvieron para dar a conocer sus primeros trabajos. En 1959 publica su primera obra, Cuadernos de arte y pensamiento. En adelante, su espíritu viajero le ha llevado a publicar en multitud de países, ha traducido al español obras de diferentes idiomas y autores, como la obra completa de Konstantinos Kavafis.

En 1990 es investido doctor honoris causa por Dowling College, como reconocimiento a su trabajo.

Ganador del Premio Loewe en 1998 por La lágrima de Ahab y en 1992 del premio La sonrisa vertical por La esclava instruida

Argent vivo

¡Qué vida más tranquila parece llevar mi familia! -pensó Gregorio
Franz Kafka

La voluntad y los apetitos… ah! Edmund Burke

¿Lo recuerdas? Tuvimos
la Luna en la palma de la mano.
Nunca otra vez la música
de aquel tambalillo de la playa
volverá a hacernos bailar,
ni, sin que nosotros lo escuchemos,
a crujir el mundo volverá.
Volverá tu marido, no es mal tipo,
en su jardín tu aburrimiento a colgar,
y el calorcillo que alumbra entre tus muslos
¿a quién llamará?
Quizá otros brazos y otros besos
profundamente sentirás,
y tu marido y yo quizá acabemos
bebiendo solitarios en un bar,
haciéndonos amigos; como es lógico
evocarte nos unirá.
Pero recuerda, como yo te he leído a Scott Fitzgerald
nadie te lo leerá.

Coral

El sacrificio ha sido favorable
Aristófanes

La gloria conquistada por los adolescentes Píndaro

El otro día, hojeando un viejo álbum
de fotografías,
apareciste. En una playa
que ciega el sol (seguramente,
Le Lavandou), orgullosa y alegre
sobre las brasas

de aquel Verano.

Como un pinchazo
esa imagen me trae
algo de la pasión que sacudió esos días.
Contemplé largo rato la fotografía:
tus ojos dichosos, tu boca, esa
mano que
desenfocada
parece querer tapar el objetivo.

¿Te das cuenta? No has envejecido.
Dios sabe dónde
estarás, ni siquiera si aún vives. Pero ahí,
ah cómo brilla
intacta
tu sonrisa,
los crepitantes ojos del deseo.

Hetora

                                                                     Armonía cosmopolita
                                                                                      Zoilo Escobar


Deliciosa la cena,
                             señora,
                                          y aún más delicioso
todo lo que la cena ha convocado.
Yo os miraba y pensaba:
Reina Carme Riera
-sobre las copas de excelente vino-
feliz,
dosificando la inteligencia de los invitados.
Más atractiva que la conversación
misma. Dosificando los placeres
de la Cultura. Hasta la noche
se estremece
envidiosa de la belleza de este instante.



2022/05/27

Nikola NADZIROV

 Nikola Madzirov nació en Strumica, Macedonia, en 1973, en el seno de una familia de refugiados de las guerras de los Balcanes. Autor de los libros de poemas Cerrado en la ciudad (1999), En algún lugar en ningún lugar (1999, de título más rotundo en el original, en asturiano sería Nayundes niundes), En la ciudad, en algún lugar (2004) y Piedra transladada (2007), por el que recibió el premio Hubert Burda, concecido a autores de la Europa central y del Este. También ha publicado algunos ensayos y traducciones.



LO QUE HEMOS DICHO NOS PERSIGUE

Hemos dado nombres

a las plantas silvestres

en edificios abandonados,

hemos dado nombre a todos los monumentos

de nuestros invasores.

Hemos bautizado a nuestros hijos

con apodos cariñosos

tomados de cartas

leídas una sola vez.


Acto seguido hemos interpretado en secreto

firmas al pie de recetas

para enfermedades incurables,

hemos usado prismáticos para ver mejor

las manos que se agitan despidiéndose

en las ventanas.


Hemos dejado palabras

bajo las piedras que sepultan sombras

en la colina que guarda el eco

de los ancestros cuyos nombres no están

en nuestro arbol genealógico.


Cuanto hemos dicho sin testigos

nos perseguirá largo tiempo.


Los inviernos se han amontonado sobre nosotros

sin necesidad de que los mencionásemos.



COSAS QUE QUEREMOS TOCAR

Nada existe fuera de nosotros:

los embalses se secan

justo cuando estamos sedientos

de silencio, cuando las ortigas

se convierten en hierbas medicinales y las ciudades

vuelven al polvo en el cementario más cercano.


Todas esas flores en blanco y negro del papel pintado

de las casas que hemos abandonado

florecen entre historias impersonales

justo cuando nuestras palabras

se convierten en herencia no legada,

y las cosas que queremos tocar

en la presencia de una persona distinta.


Somos como un zapato robado

por una jauría de perros abandonados.

Nos abrazamos como cables enlazados

a través de los ladrillos vacíos

de casas deshabitadas.



Hace mucho tiempo que nada

existe fuera de nosotros,



y a veces nos llamamos:

sol, luz, ángel.


SILENCIO

En el mundo no existe el silencio.

Es un invento de los monjes

para escuchar cada día los caballos

y las plumas que caen de las alas.



HOGAR

Vivía en las afueras de la ciudad

como una farola cuya bombilla

nadie cambia cuando se funde.

Las telarañas mantenían los edificios unidos

del mismo modo que el sudor nuestras manos.

Escondía mi osito de peluche

en agujeros en muros de piedra

construidos de cualquier manera

para mantenerlo a salvo de los sueños.


Noche y día daba vida al umbral

volviendo como una abeja que

siempre regresa a la primera flor.

Cuando dejé la casa inauguré un tiempo de paz:


la manzana mordida no se había podrido,

en la carta había un sello con una vieja casa abandonada.


Desde que nací emigro a lugares silenciosos

y vacíos distintos se han ido pegando a mis suelas

como nieve que ignora si es

de la tierra o del cielo.

Arseni TARKONSKI

 Arseni Tarkovski nació en Elisavetgrad, en una familia de populistas, el 24 de junio de 1907. Su padre Aleksandr fue quien le inculcó el amor por la poesíaEn 1924, Arseni se trasladó a Moscú y desde 1924 a 1925, escribió en un diario para los trabajadores del ferrocarril llamado "Gudok".Arseni Tarkovski logró una sección que constaba de una columna escrita en verso, lo cual supuestamente resultaba más fácil de leer que un editorial en prosa. Cada día, Tarkovski escribía estos editoriales o buscaba a alguien que lo hiciera. La poesía de esta columna no era, por lo general, de buena calidad. De 1925 a 1929 estudió literatura en la Universidad del Estado. Al mismo tiempo, traducía poesía del turco, del georgiano, del armenio y del árabe. Durante la Segunda Guerra Mundial trabajó en el periódico de la Marina Boeváya Trevoga (Alarma de Guerra). Fue amigo de Marina Tsvetáyeva, eminente poeta rusa, y a veces se le alude como "el último amor de Marina Tsvietáieva". Después del suicidio de la poeta en 1941, Arseni le dedicó un ciclo de poemas. Fue corresponsal de guerra en la Segunda Guerra Mundial, y sufrió la amputación de una pierna. Gran parte de su vida transcurrió en Moscú, donde murió el 27 de mayo de 1989.



Primer poema

"Los primeros encuentros"

Cada instante de nuestros encuentros
celebramos, como una presencia Divina,
solos en todo el mundo. Entrabas
más audaz y liviana que el ala de un ave;
por la escalera, como un delirio,
saltabas de a dos los escalones, y corrías
a través de las húmedas lilas, llevándome lejos,
a tus dominios, al otro lado del espejo.

Cuando llegó la noche, recibí la gracia,
las puertas del altar se abrieron,
y brilló en la oscuridad, en el espacio
la desnudez, y se inclinó lentamente,
y despertando, pronuncié: "'¡Benditas seas!",
y enseguida percibí la insolencia
de esta bendición. Dormías,
y para pintar tus párpados de aquel azul eterno
las lilas se inclinaron hacia ti desde la mesa.
Tus párpados azules ahora estaban
serenos, y tibias tus manos.

En el cristal se percibía el pulso de los ríos,
el humo de los cerros, el resplandor del mar,
y una esfera en la palma de la mano sostenías,
de cristal, y dormías en el trono,
y ¡oh Dios Santo! eras mía solamente.

Al despertarte, había transformado
el común lenguaje cotidiano
y con renovada fuerza se colmó la garganta
de vocablos sonoros, y la palabra "tú", tan liviana,
quería decir "rey" ahora, revelando su nuevo significado.
De pronto, en el mundo todo ha cambiado,
hasta las cosas simples, como la jarra, la palangana,
cuando se erguía en medio de nosotros, cuidándonos,
el agua, dura y laminada.

Fuimos llevados hacia el más allá,
y se abrían ante nosotros, como por encanto,
las ciudades milagrosas, y nos invitaban a pasar,
la menta se extendía bajo nuestro pies,
las aves seguían nuestro camino,
los peces remontaban nuevos ríos,
y el cielo se abrió ante nuestros ojos...
Mientras seguía nuestra huellas el destino,
como el loco, armado de una navaja.


Segundo Poema

Te esperé ayer desde el alba,
se dieron cuenta de que ya no vendrás.
¿Te acuerdas qué tiempo tuvimos?
Fue una fiesta. Yo salí sin abrigo.
Llegaste hoy, y nos han preparado
un día singularmente sombrío,
la lluvia y una particular hora tardía.
Y corren las gotas por las ramas heladas
que ni las palabras podrían frenar,
ni secar siquiera un pañuelo.


Tercer poema

No creo en los presentimientos, tampoco me asustan las señales,
no huyo ni del veneno, ni de las calumnias.
La muerte no existe en el mundo, todos son inmortales,
todo es inmortal, no hay que temer a la muerte
ni a los diecisiete años, ni a los setenta.

Existe solamente la realidad y la luz.
No hay en este mundo ni oscuridad, ni muerte.
Estamos todos reunidos en la orilla del mar,
y soy de aquellos que recogen las redes,
cuando viene, en cardumen, la inmortalidad.

Sigan viviendo en la casa, y ella no se destruirá.
Convocaré a cualquiera de los siglos,
entraré en él, y construiré allí mi morada.
Por eso están conmigo sus hijos y sus mujeres comparten mi mesa,
pues, la mesa es una sola para el bisabuelo y para el nieto.
Lo venidero acontece ahora, y si yo levanto la mano,
quedarían cinco rayos de luz para todos ustedes.
Mis clavículas apuntalaron, como vigas, los días del pasado,
medí los años con cadenas de agrimensor, horadé el tiempo,
como si fuese los Urales, y elegí el siglo según mi estatura.
Bajamos al sur y levantamos el polvo de las estepas...
El pasto alto se alborotó, bromeó el grillo, tocó las herraduras,
nos auguró el futuro con sus bigotes,
y me amenazó, como un monje, con la perdición segura.
Até mi destino con las correas a la silla de montar,
aún erguido en los estribos, cabalgo como un muchacho en los tiempos venideros;
me satisface mi inmortalidad, para que mi sangre corra de siglo en siglo..
Por un rincón seguro de dulce tibieza pagaría obstinado con mi vida,
si ella no fuera una aguja voladora, que me tira, como a un hilo, por todo el mundo.

Cuarto Poema
El hombre tiene un solo cuerpo,
como una celda incomunicada,
el alma ya está harta
de esa envoltura apretada,
con los ojos y los oídos
de tamaño tan escueto,
con la piel -pura cicatriz-
que viste el esqueleto.
A través de la retina vuela
hacia el manantial del cielo,
hacia el eje helado,
hacia la carroza de pájaro,
y oye desde las rejas
de su prisión viviente,
el parloteo de bosques y prados,
la trompeta de los siete mares.
Es un pecado tener el alma sin cuerpo,
es lo mismo que un cuerpo sin camisa,
como si no tuviera ni obra, ni proyecto,
ningún designio, ni una sola línea.
Puros enigmas sin ninguna clave.
Pues, quién volvería hacia atrás
después de haber bailado
donde nadie bailaría jamás.
Y sueño con un alma diferente,
vestida de otra manera,
que arde, recorriendo siempre
el camino entre la timidez y la espera,
como una llamada seca, sin reflejo,
que corre al ras del suelo
y como un recuerdo, nos deja
el ramo de lilas en la mesa.
Corre, niño; no te apiades
de Eurídice desdichada,
echa rodar por el mundo
tu aro de cobre con una vara,
mientras, apenas audible
pero respondiendo a cada paso,
la tierra suena en los oídos
tan alegre y austera.

Sidney KEYES

 

SIDNEY KEYES
Hoy hace 100 años vino al mundo Sidney Keyes. Mientras estaba en la universidad, escribió los únicos dos libros de su vida, The Cruel Solstice y El Laurel de Hierro. Durante su tiempo en Oxford, Keyes se enamoró de la joven artista alemana Milein Cosman , pero su amor no fue correspondido. Murió con 21 años en la segunda guerra mundial. Durante el combate, se informó que continuó escribiendo poesía. Sin embargo, estas obras no han sobrevivido.
EL JARDINERO
Si vinieras en un día como éste
por entre las hileras rosadas y amarillas de los tulipanes
que son como papagayos, yo sería tu amante.
Relucen mis botas al ir marcando la grava tonta.
Ay, ven, éste es nuestro día.

De poner tu mano como una hoja con venas
en mi mano escuadrada, acariciaría yo
su forma, y con eso bastaría.
Veo el pulgón trabajar en la rosa.
El tiempo como una hoja cae entre mis dedos.

¿Te pareces tú a esos ángeles de ojo pálido, silenciosos,
que siguen a los niños? ¿Es tu casa una flor?
Los novios y los mendigos dejan ya el parque
y tú sigues sin llegar. Están cerrando las verjas.

Ay, es terrible soñar con ángeles.

EGUERDIKOA
Larradi gurenean, belar orien tantean,
kirkerrak bere ego-azal auskorrak zarratzen
dituan lekuan, beti lurraren atzaparrak estutzen
duen itxasoa entzunaz geiditzen naiz.
Udarako eguerdi gozakaitz ontan
bere ago berritsua mutu duenengan eta
illobi estu batean kukurturikoekin pentsatzen dut.

Negar dagiet begiak lurrez beterik ditueneri.